
Homero Simpson no es un hombre al que la gente quiera emular. Las cosas que hace por lo general salen muy, pero muy mal. Sin embargo, Rob Baur, de Lake Oswego, Oregon, soñaba con llevar a la vida real su episodio preferido de Los Simpson, uno del año 1999 en que Homero cultiva "tomaco", una planta mitad tomate y mitad tabaco. A pesar de que tiene un sabor fétido y un centro viscoso y de color marrón, todo el pueblo se hace adicto a esta fruta con sólo darle un mordisco, y Homero se hace rico.
Baur injertó una planta de tomate en raíces de tabaco, y voilá, logró una planta de tomaco viva y real. Estas dos plantas se pueden combinar efectivamente en una gracias a que pertenecen a la misma familia, que también incluye la berenjena y la mortífera belladona. Esta planta de tomaco incluso llegó a dar frutos, si bien Baur cree que son venenosos ya que probablemente contienen una nivel letal de nicotina. "Logré hacer que esta planta crezca, y está dando flores otra vez", comentó Baur. "Dejé la planta de tomate sobre la mesa de la cocina accidentalmente y mi mujer me gritó: '¡Sacá esa cosa de la mesa de la cocina!', porque parece una planta de tomate común".
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